lunes, 29 de abril de 2013

FECHA 11: INDEPENDIENTE – ARGENTINOS JRS.


No sé si ustedes veían los expedientes secretos x, si lo hacían, recordarán que Fox Moulder tenía pegado un póster que rezaba “I want to believe” en el que se veía una nave espacial en el cielo… Bueno, después del partido de ayer, podríamos poner un póster con la cara de Brindisi que diga lo mismo… Independiente,  I want to believe.
El partido lo vi en la cama mientras M. leía el diario y comentaba alguna jugada. Yo empecé puteando y resignada a irnos a la B, criticando a todos. ¿Para qué lo mirás, para deprimirte? me preguntaba M. 
Cuando Galeano la metió, festejé y le dije.: siempre tuve fe en el rojo!  (me miró como si hubiera perdido la memoria.)
Al poco tiempo entró un colombiano que nos clavó un golazo para recordarnos que estamos al borde del abismo, que no estamos acostumbrados a ganar, que celebrar no es lo nuestro, etc. Otra vez a putear, hasta que Garcé le hace penal a Fredes… Me tapé la cara con la almohada, no quería verlo, pateaba Montenegro, no quería verlo! Le dije a M., miralo y decime si es gol… Lo vi igual por la tela de la almohada y festejé diciendo que siempre tuve fe en el Rolfi… (qué panqueque… me escucho y me doy vergüenza!)
Y cuando hicimos el tercero… siempre tuve fe en Caicedo!
3 a 1 ganamos. El partido dejó una sensación rara… Estamos para aguantar en Primera o no? Le ganamos a un equipo que va camino a la B también... Volvemos a creer o aceptamos que esta alegría fue un hecho fortuito del destino para darle un poco de variedad a tanta  amargura?
Lo increíble es cómo del panorama más negro podemos pasar a tener esperanza con un par de goles. Todo puede cambiar en cualquier momento. Nunca se sabe.
Ahora, Farías… digo… ya está, no?

jueves, 25 de abril de 2013

FECHA 10: INDEPENDIENTE - ATLÉTICO RAFAELA

Debo confesar que este partido no lo vi. Ni siquiera vi un resumen, ni escuché de refilón algún pasaje del encuentro. Mi hermano me mandó un par de wassaps desde Miami cuando nos hicieron el primer gol, y cuando nos hicieron el segundo... Yo estaba en una terraza con un tibio sol del otoño, comiendo un asado con amigos, muy lejos del clima hostil que rodea los partidos del rojo, y no tuve el menor interés en alterar mi domingo con amargas noticias.

Me enteré, sin embargo, que el flamante DT, Miguel Brindisi, apostó a la "experiencia"... Battión, Farías, Tuzzio... yo no sé si se habrá inspirado en la película Space Cowboys, donde Clint Eastwood, James Garner, Tommy Lee Jones y Donald Sutherland eran viejos astronautas que salvaban a la Tierra de un cataclismo o algo así... Pero de este cataclismo al rojo evidentemente no lo va a salvar la "experiencia" de jugadores que dejaron atrás los treinta largamente y que no tienen otra motivación que esperar a que les venza el contrato lo más rápido posible.

Brindisi se la jugó por la experiencia y perdimos dos a cero, tal vez el próximo partido se la juegue por la juventud de Fernández, de Contrera, de Monserrat, de Miranda... ¿A qué recurrirían ustedes cuando las papas queman? ¿a la sabiduría que da la experiencia, a pesar de los límites físicos propios de los años, o a la fuerza, a la frescura y las ganas de los que se quieren ganar el puesto? Sabiendo que la falta de experiencia los puede hacer tomar decisiones equivocadas... Tal vez la tarea de Brindisi en este cortísimo plazo, sea encontrar un equilibrio que permita armar las jugadas con tranquilidad y definirlas con velocidad.


Aunque con este panorama, Miguelito debe estar pensando lo mismo que Lorenzino en la entrevista con la griega... ("Me quiero ir").




sábado, 13 de abril de 2013

FECHA 9: INDEPENDIENTE - UNION


En el momento más aciago de este rojo que se hunde en su propia impotencia, hay que rescatar que por fin tenemos un delantero que la mete… Capaz nos sirve para volver de la B…

El partido empezó parejo, jugar contra Unión era como jugar contra Independiente.  Los nervios entorpecían el trámite del partido para un lado y el otro, la diferencia era que cuando ellos llegaban en dos o tres toques, siempre parecía que la jugada terminaba adentro de nuestro arco. Nosotros llegábamos pero las jugadas se desvanecían sin que nadie se hiciera cargo de terminarla.

Fredes y Ferreyra siempre la empiezan bien y la terminan mal. Contrera mucho mejor que sus predecesores. El paraguayo Fernández mostró más actitud que Farías, Caicedo y Leguizamón juntos. Y por si eso fuera poco, hizo un gol. Sí, esto no es ficción. El gol lo hizo un delantero.
La hinchada deliró, gritó el gol como si ese zurdazo a quemarropa fuera el despertar de una larga pesadilla. Nos fuimos al vestuario con un gol a favor, el partido a favor y la hinchada a favor, toda una novedad…
Pero como siempre, lo bueno dura poco… y en realidad, el sueño empezó con el zurdazo de Fernández, una ensoñación de un futuro lejos de la B, la ilusión de que todo podía cambiar con un golpe de suerte, con goles y triunfos, por qué no? Si es posible, por qué no?

En River se preparaba The Cure para salir a escena, y en Avellaneda, el paraguayo Fernández parecía ser la cura para el mal del rojo, pero el gol de Unión fue lo que en verdad nos despertó y nos devolvió a la realidad. Nos empataron a diez del final, cuando pensábamos que íbamos a irnos con un triunfo. Porque el estigma de querer y no poder es el sello, la marca registrada de este Independiente que parece estar como el coyote del Correcaminos cuando queda en la punta de un peñasco resquebrajado, sabiendo el destino que le espera…
El rojo todavía puede salvarse, lo que necesita, es creer que puede hacerlo.

Por lo visto, el Tolo ya no tiene palabras de aliento para incentivar a los jugadores y prefirió saltar del barco antes de que se hunda del todo. Creo que el reemplazante ideal es J.J. López...

sábado, 6 de abril de 2013

FECHA 8: INDEPENDIENTE - ALL BOYS.


El rojo sigue perdiendo. Perdiendo la paciencia, perdiendo la esperanza y perdiendo partidos, claro. El termómetro más fiel es la hinchada, esa que en las primeras fechas le hacía el aguante al equipo colmando las tribunas y alentando sin parar durante los 90 minutos, soy del rojo en las buenas y en las malas, etc… Ahora durante los 90 minutos putea y se descarga contra los jugadores generando exactamente lo contrario de lo que pretenden….
¿La paciencia tiene un límite, se agota? La ilusión se sostiene con la paciencia y viceversa.  El fin de una ilusión va de la mano con el agotamiento de la paciencia. Por suerte, en el fútbol los partidos tienen día y hora, en la vida es más impreciso el sistema para medir cuánto queda de paciencia y de ilusión...
Las ganas, la energía y ese envión entusiasta del arranque duró hasta la fecha 8. Los jugadores empiezan a apagarse, les gana la frustración y juegan muy presionados. Caicedo ya no se ríe cuando juega como cuando llegó. En el rojo ya no se ríe nadie. Todo es drama y nerviosismo, mientras el tolo sigue bancando a los jugadores y declarando que vamos a salir adelante. Palabras que intentan ser un dique para la fuga de la esperanza.
Del partido, poco para decir… Se lesionó Vargas, cartón lleno. El cachetazo de siempre, tempranero, que desarma el ánimo y pone los nervios de punta, (y los tapones). Lo paradójico es que ante el desconcierto rojo, All Boys por momentos jugaba como el Borussia Dortmund. El golazo de tiro libre a los 7 minutos les dio confianza, y minó la de los nuestros…
Me acuerdo cuando los de racing hicieron el exorcismo después de más de 30 años de no ganar nada y salieron campeones con el “paso a paso”. Cuando queda poca paciencia y poca ilusión, y los elementos con los que se cuenta no dan resultado, se empieza a considerar el esoterismo como la ley de último recurso: úsese en caso de desesperación. Creo que ya va siendo hora.

miércoles, 3 de abril de 2013

FECHA 7: INDEPENDIENTE - BOCA


Bueno… no hay galletita de limón a quien culpar, y ni siquiera jugó el tecla Farías de entrada… ya este tema de no ganar nunca está pasando de castaño a oscuro, tan es así que un amigo me dijo que a esta altura el blog debería llamarse “Camino a la B”…
El tema de que empezara  a las 14:15 me complicó el domingo, digamos que tuve una pequeña crisis de pareja… pero una vez que me embarqué en esto de acompañar al rojo en su derrotero hacia la fecha 19, no voy a dejarlo a mitad de camino… no podía dejar de ver el clásico…
Era un día espectacular donde nadie podía presagiar el diluvio que vendría días después. Porque lo que hace más catastróficas a las catástrofes, es el factor sorpresa. Ok, el servicio meteorológico puede pronosticar que va a llover, pero cuánta agua va a caer y durante cuánto tiempo, eso es sorpresa...

Lo opuesto a lo que le pasa al rojo, porque el presente catastrófico en el que estamos inmersos, no tiene nada de sorpresivo, es la consecuencia lógica de varias temporadas de sequía… sequía de goles, de triunfos, y de buena suerte… porque hay que reconocer que, como en todo, una cuota de buena suerte siempre ayuda, y a nosotros la buena fortuna nos está esquivando a lo loco.
No había tele y vi el partido en mi notebook, en el streaming de lanacion.com donde la imagen se se veía pixelada como si fuera el Emlyn soccer de la commodore64 ( http://www.uvlist.net/es/game-34577-Emlyn+Hughes+International+Soccer ). El gol de Boca lo escuché porque lo gritó un vecino, ya que el streaming tenía un pequeño delay...

El rojo llegó muchas veces pero parecía que el arco se achicaba, o se movía o que Orión era gigante y no había manera de meterle un gol. Volvió el Rolfi pero no fue el de las primeras fechas, Miranda se fue desdibujando con el correr de los partidos, Fredes no termina de hacer pie, y la delantera… Bueno… El que viene rindiendo parejo es Vargas, y Frances McTula.
Íbamos cero a cero y hay penal para el rojo. Otra vez la chance de cambiar la historia y empezar a despegarnos de la mufa, igual que contra Newells. La ventaja era que el tecla no estaba en la cancha y no podía patearlo para mandarlo a las nubes. Pero pateó Montenegro y lo erró... podrán decir que atajó Orión, pero para mí, cuando no se convierte el gol de penal es porque lo erra el que patea. Después nos hicieron un gol, les echaron a uno, y empatamos con un gol de Morel (lo grité para que escuche el vecino)…  
Fue 1 a 1, seguimos en zona de descenso.
Como dije antes, lo catastrófico de las catástrofes es en gran parte el factor sorpresa. Si el rojo sigue por este camino, lo sorpresivo sería quedarnos en primera.

Cuando terminó el partido, ya me había bañado en el entretiempo, fuimos a un lugar que yo propuse para almorzar (a las 4 de la tarde). El horno no estaba para bollos, y para colmo cuando llegamos el lugar estaba cerrado… Por suerte, el próximo partido toca viernes, que es un día más relajado…