Debo confesar que este partido no lo vi. Ni siquiera vi un resumen, ni escuché de refilón algún pasaje del encuentro. Mi hermano me mandó un par de wassaps desde Miami cuando nos hicieron el primer gol, y cuando nos hicieron el segundo... Yo estaba en una terraza con un tibio sol del otoño, comiendo un asado con amigos, muy lejos del clima hostil que rodea los partidos del rojo, y no tuve el menor interés en alterar mi domingo con amargas noticias.
Me enteré, sin embargo, que el flamante DT, Miguel Brindisi, apostó a la "experiencia"... Battión, Farías, Tuzzio... yo no sé si se habrá inspirado en la película Space Cowboys, donde Clint Eastwood, James Garner, Tommy Lee Jones y Donald Sutherland eran viejos astronautas que salvaban a la Tierra de un cataclismo o algo así... Pero de este cataclismo al rojo evidentemente no lo va a salvar la "experiencia" de jugadores que dejaron atrás los treinta largamente y que no tienen otra motivación que esperar a que les venza el contrato lo más rápido posible.
Brindisi se la jugó por la experiencia y perdimos dos a cero, tal vez el próximo partido se la juegue por la juventud de Fernández, de Contrera, de Monserrat, de Miranda... ¿A qué recurrirían ustedes cuando las papas queman? ¿a la sabiduría que da la experiencia, a pesar de los límites físicos propios de los años, o a la fuerza, a la frescura y las ganas de los que se quieren ganar el puesto? Sabiendo que la falta de experiencia los puede hacer tomar decisiones equivocadas... Tal vez la tarea de Brindisi en este cortísimo plazo, sea encontrar un equilibrio que permita armar las jugadas con tranquilidad y definirlas con velocidad.
Aunque con este panorama, Miguelito debe estar pensando lo mismo que Lorenzino en la entrevista con la griega... ("Me quiero ir").
jueves, 25 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
FECHA 9: INDEPENDIENTE - UNION
En el momento más aciago de este rojo que se hunde en su
propia impotencia, hay que rescatar que por fin tenemos un delantero que la
mete… Capaz nos sirve para volver de la B…
El partido empezó parejo, jugar contra Unión era como jugar
contra Independiente. Los nervios
entorpecían el trámite del partido para un lado y el otro, la diferencia era
que cuando ellos llegaban en dos o tres toques, siempre parecía que la jugada
terminaba adentro de nuestro arco. Nosotros llegábamos pero las jugadas se
desvanecían sin que nadie se hiciera cargo de terminarla.
Fredes y Ferreyra siempre la empiezan bien y la terminan
mal. Contrera mucho mejor que sus predecesores. El paraguayo Fernández mostró
más actitud que Farías, Caicedo y Leguizamón juntos. Y por si eso fuera poco,
hizo un gol. Sí, esto no es ficción. El gol lo hizo un delantero.
La hinchada deliró, gritó el gol como si ese zurdazo a
quemarropa fuera el despertar de una larga pesadilla. Nos fuimos al vestuario
con un gol a favor, el partido a favor y la hinchada a favor, toda una novedad…
Pero como siempre, lo bueno dura poco… y en realidad, el
sueño empezó con el zurdazo de Fernández, una ensoñación de un futuro lejos de
la B, la ilusión de que todo podía cambiar con un golpe de suerte, con goles y
triunfos, por qué no? Si es posible, por qué no?
El rojo todavía puede salvarse, lo que necesita, es creer que puede hacerlo.
Por lo visto, el Tolo ya no tiene palabras de aliento para incentivar a los jugadores y prefirió saltar del barco antes de que se hunda del todo. Creo que el reemplazante ideal es J.J. López...
sábado, 6 de abril de 2013
FECHA 8: INDEPENDIENTE - ALL BOYS.
El rojo sigue perdiendo. Perdiendo la paciencia, perdiendo
la esperanza y perdiendo partidos, claro. El termómetro más fiel es la hinchada,
esa que en las primeras fechas le hacía el aguante al equipo colmando las
tribunas y alentando sin parar durante los 90 minutos, soy del rojo en las
buenas y en las malas, etc… Ahora durante los 90 minutos putea y se descarga
contra los jugadores generando exactamente lo contrario de lo que pretenden….
¿La paciencia tiene un límite, se agota? La ilusión se sostiene
con la paciencia y viceversa. El fin de
una ilusión va de la mano con el agotamiento de la paciencia. Por suerte, en el
fútbol los partidos tienen día y hora, en la vida es más impreciso el sistema
para medir cuánto queda de paciencia y de ilusión...
Las ganas, la energía y ese envión entusiasta del arranque
duró hasta la fecha 8. Los jugadores empiezan a apagarse, les gana la
frustración y juegan muy presionados. Caicedo ya no se ríe cuando juega como
cuando llegó. En el rojo ya no se ríe nadie. Todo es drama y nerviosismo, mientras
el tolo sigue bancando a los jugadores y declarando que vamos a salir adelante.
Palabras que intentan ser un dique para la fuga de la esperanza.
Del partido, poco para decir… Se lesionó Vargas, cartón
lleno. El cachetazo de siempre, tempranero, que desarma el ánimo y pone los
nervios de punta, (y los tapones). Lo paradójico es que ante el desconcierto
rojo, All Boys por momentos jugaba como el Borussia Dortmund. El golazo de tiro
libre a los 7 minutos les dio confianza, y minó la de los nuestros…
Me acuerdo cuando los de racing hicieron el exorcismo
después de más de 30 años de no ganar nada y salieron campeones con el “paso a
paso”. Cuando queda poca paciencia y poca ilusión, y los elementos con los que
se cuenta no dan resultado, se empieza a considerar el esoterismo como la ley
de último recurso: úsese en caso de desesperación. Creo que ya va siendo hora.
miércoles, 3 de abril de 2013
FECHA 7: INDEPENDIENTE - BOCA
Bueno… no hay galletita de limón a quien culpar, y ni siquiera
jugó el tecla Farías de entrada… ya este tema de no ganar nunca está pasando de
castaño a oscuro, tan es así que un amigo me dijo que a esta altura el blog
debería llamarse “Camino a la B”…
El tema de que empezara a las 14:15 me complicó el domingo, digamos
que tuve una pequeña crisis de pareja… pero una vez que me embarqué en esto de
acompañar al rojo en su derrotero hacia la fecha 19, no voy a dejarlo a mitad
de camino… no podía dejar de ver el clásico…
Era un día espectacular donde nadie podía presagiar el diluvio
que vendría días después. Porque lo que hace más catastróficas a las
catástrofes, es el factor sorpresa. Ok, el servicio meteorológico puede pronosticar
que va a llover, pero cuánta agua va a caer y durante cuánto tiempo, eso es
sorpresa...
Lo opuesto a lo que le pasa al rojo, porque el presente
catastrófico en el que estamos inmersos, no tiene nada de sorpresivo, es la consecuencia
lógica de varias temporadas de sequía… sequía de goles, de triunfos, y de buena
suerte… porque hay que reconocer que, como en todo, una cuota de buena suerte
siempre ayuda, y a nosotros la buena fortuna nos está esquivando a lo loco.
No había tele y vi el partido en mi notebook, en el streaming de lanacion.com donde la imagen se se veía pixelada como si fuera el Emlyn soccer de la commodore64 ( http://www.uvlist.net/es/game-34577-Emlyn+Hughes+International+Soccer ). El gol de Boca lo escuché porque lo gritó un vecino, ya que el streaming tenía un pequeño delay...
El rojo llegó muchas veces pero parecía que el arco se
achicaba, o se movía o que Orión era gigante y no había manera de meterle un
gol. Volvió el Rolfi pero no fue el de las primeras fechas, Miranda se fue
desdibujando con el correr de los partidos, Fredes no termina de hacer pie, y
la delantera… Bueno… El que viene rindiendo parejo es Vargas, y Frances McTula.
Íbamos cero a cero y hay penal para el rojo. Otra vez la
chance de cambiar la historia y empezar a despegarnos de la mufa, igual que contra
Newells. La ventaja era que el tecla no estaba en la cancha y no podía patearlo
para mandarlo a las nubes. Pero pateó Montenegro y lo erró... podrán decir que
atajó Orión, pero para mí, cuando no se convierte el gol de penal es porque lo
erra el que patea. Después nos hicieron un gol, les echaron a uno, y empatamos
con un gol de Morel (lo grité para que escuche el vecino)…
Fue 1 a 1, seguimos
en zona de descenso.
Como dije antes, lo catastrófico de las catástrofes es en
gran parte el factor sorpresa. Si el rojo sigue por este camino, lo sorpresivo
sería quedarnos en primera.
Cuando terminó el partido, ya me había bañado en el
entretiempo, fuimos a un lugar que yo propuse para almorzar (a las 4 de la
tarde). El horno no estaba para bollos, y para colmo cuando llegamos el lugar
estaba cerrado… Por suerte, el próximo partido toca viernes, que es un día más
relajado…
martes, 19 de marzo de 2013
FECHA 6: INDEPENDIENTE - QUILMES
Hace muchos años participé de un proyecto para hacer un
programa de tv sobre Independiente: Rojolocura se iba a llamar. Me acuerdo que
fui a una cena en Pizza Banana de la costanera y en la mesa estaban el bocha y
Bertoni… en un momento de la cena me
preguntaron si podía trabajar gratis… tenía que ir a Bernal a buscar material y
llevarlo a editar a Belgrano, entre otras tareas… ¿a que no saben qué contesté?
El del sábado era el partido del campeonato, o al menos así
lo vendieron durante la semana, el partido que vale 6 puntos, el partido donde
se define la lucha por no descender y bla bla bla.
En su última presentación, Quilmes había tenido la
deferencia de hundirnos en el primer
puesto de los tres de abajo…
Sería un partido a todo o nada, a matar o morir, épico e
inolvidable… Fue un bodrio infumable. Trabado, sin situaciones de riesgo, un
embole. La primera que tienen el negro Caicedo y Leguizamón la terminan como si
estuvieran peloteando en la plaza un domingo al sol, después de un asado.
Ferreyra lo único que hacía era correr y correr con la pelota por la banda izquierda hasta que la perdía,
Fredes igual pero por el otro costado. Miranda andaba perdido, evidentemente
sin el Rolfi es como chirolita sin chasman y Morel revoleaba la pelota como si
quemara…
Grabamos un piloto, para lo cual fui un par de veces al
entrenamiento en Villa Domínico, el jugador diferente de aquéllas prácticas era
un rubio melenudo al que le gritaban “cachavacha” y que muchos años después
sería elegido mejor jugador del mundial, supongo que saben de quién hablo. Me llamó la atención que en la práctica hubiera cuatro arcos, uno en cada costado, y se podía hacer gol en cualquiera… (ahora
que lo pienso, esa podría ser la explicación de por qué uno solo no les alcanza,
están mal acostumbrados).
Fue un empate sin goles… La ilusión que nació con ese
doblete triunfal contra Velez y Racing, parece haber sido un espejismo en el
desierto de goles y de ideas que atraviesa este rojo que no termina de
encontrarle la vuelta a su delantera (ni a su medianera, ni a su trasera).
El próximo partido es contra Boca. Casualmente el piloto lo
terminamos de grabar en un partido contra Boca en la cancha del rojo, perdimos
3 a 1, y en la previa vi algo que me
pareció de lo más violento… un grupito de hinchas del rojo, en la tribuna que
está detrás del arco, revoleó un chanchito vivo que voló por sobre el altísimo
alambrado y cayó al césped. Cuando cayó, rebotó y salió como disparado corriendo
en zigzag sin saber dónde refugiarse. Lo corrieron dos polis durante un buen
tiempo hasta que uno de ellos se arrojó sobre él y lo atrapó al mejor estilo
Contepomi en un partido de los pumas. Lo llevó colgando de las patas mientras
pensaba si le había quedado alguna bolsa de carbón del último asado. El
programa nunca salió, pero pude grabar copetes desde adentro del campo de juego
y fue bastante emocionante, ah, y Bertoni me llevó en auto hasta mi casa.
lunes, 11 de marzo de 2013
FECHA 5: INDEPENDIENTE - GODOY CRUZ
Mientras le ponía mostaza al pancho de mi sobrino vi de
reojo que Velázquez estrellaba un cabezazo en el travesaño. Eso fue todo lo que
vi del partido porque después entré a ver “Oz, el poderoso”. Cuando salí me
enteré que habíamos perdido y me di cuenta que la peli es un poco lo que le
pasa al rojo… Se trata de un pueblo, Oz
(en nuestro caso sería el pueblo de Independiente) que vive amenazado por una
bruja mala (irnos a la B) y que espera la llegada de un mago salvador (el tolo?
El rolfi? Caicedo?! O todo el equipo?) que aniquile la amenaza y les devuelva
el esplendor del pasado (jugar la libertadores, ganarla ya sería pedir
demasiado). El caso es que el mago que
llega no se tiene fe, no cree que él pueda salvar a nadie porque no tiene
poderes… hay una bruja buena que sí
tiene fe en él (Cantero?) y convence al pueblo de que el mago los salvará, y el
pueblo cree tanto, que el mago gana confianza en sí mismo y finalmente, con
ingenio y trabajo en equipo, lo salva…
Bueno, así termina la peli, pero la realidad del rojo va por
la parte donde se percibe una falta de confianza generalizada, donde el
desconcierto y la incertidumbre van haciendo mella en los rendimientos
individuales, y donde la Bruja de la B
parece ir ganando terreno…
Ahora, si el mago que traemos es James Franco, me saco un
abono en la platea.
domingo, 3 de marzo de 2013
FECHA 4: INDEPENDIENTE - ARSENAL
Que el Tolo no se coma la cabeza: perdimos por culpa de ese
que estaba disfrazado de galletita de
limón.
Cuando el equipo se sacó la foto de rigor antes del partido,
ese personaje que no sé a cuento de qué estaba en la cancha, palmeó al Rolfi
Montenegro y yo me di cuenta que en ese gesto le tiró mala onda. Lo chuceó.
Dicho y hecho. El Rolfi no pudo salir a jugar
el segundo tiempo, y sacarle a Montenegro al rojo de ahora, es como sacarle el
periscopio a un submarino, es apagarle la estrella de Belén a los reyes magos, quedan
ahí con la mirra y el oro sin saber para dónde ir. Baltazar, que en este caso
sería Caicedo, tenía los goles para meter pero no le llegaba la pelota, y el
tacle Farías, porque más que tecla es un tacle, anda tratando de derribar satélites
rusos a pelotazo limpio como si fuera un agente encubierto de la CIA. Será que
lo confunden las siglas CAI y CIA? (Ese codazo que le hizo sangrar la nariz a
Braghieri me da la pauta de que entrena para enfrentamientos cuerpo a cuerpo).
En fin, mucho se habló de la fortuna que tenía el Tolo de poder
parar los mismos once titulares por segunda vez consecutiva después de
quichicientos partidos. Lástima que los de Arsenal no pararon a los mismos once
de Racing.
El rusito Rodríguez (no entiendo el apodo, es como si a
Brailovsky le hubieran dicho el gallego) se quedó clavado en el lugar cuando
Lisandro López cabeceó un corner y nos hizo un gol al final del primer tiempo.
En el segundo tiempo, ya sin el rolfi, el rojo no dio pie con bola,
literalmente. Tenía tres delanteros pero
no atacaba. Entró Contrera por Ojeda y le pusieron dos amarillas en diez
minutos. Afuera (la gran Velázquez). Nos salvamos de un par de goles más y terminó
el partido. El hombre galletita de limón había conseguido su propósito.
A la hinchada que
deliraba y se desgañitaba en cánticos alentadores la semana anterior, ahora se le
anudaba la garganta porque el fantasma de la B pasó sobrevolando la tribuna visitante como una sombra siniestra. Pero bueno, el fútbol es como la vida, siempre se
puede volver a perder...
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